Vampiros emocionales que "queman tu cabeza"

Actualizado: 1 mar 2021


Vampiros emocionales.

Los "vampiros emocionales", son personas que drenar nuestras energías y nos contaminan con sus emociones negativas hasta el punto de dejarnos agotados, con dolor de cabeza y circundados en el desánimo, como envueltos en un velo grisáceo de agobio. Ya que no sólo nos roban nuestra energía, también nos contagian su estado emocional.

Referirnos a esa persona que, a través de sus conductas, palabras o modos nos producen un indefinible malestar como: “vampiro emocional” es una buena metáfora.

También existe una frase muy popular que dice: “me quema la cabeza” y todo esto tiene una explicación ya que para los científicos este tipo de actitudes pueden reducir nuestro bienestar psicológico, debido a un curioso impacto que se produce en el cerebro cuando estamos cerca de personas que permanentemente se victimizan, se quejan, son negativas o desgastantes.


¿Qué ocurre en tu cerebro cuando te “roban” las energías?


Nuestro cerebro, por selección natural, está programado para entender la sociabilidad y el contacto con los otros seres humanos, como algo positivo y necesario. De hecho, nuestros ancestros para acrecentar sus posibilidades de conservación y supervivencia integraron núcleos de varios individuos.

Precisamos de otras personas, para relacionarnos, crear vínculos significativos y sentirnos bien. Así, nuestro cerebro libera oxitocina; la hormona de la felicidad.

Sin embargo, cuando recibimos hostilidad o desconfianza, lo que libera entonces el cerebro es cortisol, la hormona del estrés y es entonces cuando en nuestra mente se despierta una sensación muy concreta: la de amenaza.


En esta sofisticada red de células interconectadas, que conforma nuestro sistema se encuentran las llamadas neuronas espejo, ellas registran y procesan cada expresión facial de las personas y su lenguaje corporal, pero, también a veces “se contagian” de los estados emocionales de quienes nos rodean.

Los científicos nos dicen que, además: hay quienes son más sensible que el resto a esa “absorción”. Cuando esto sucede, poco a poco, se forma una mezcla tremenda para nuestra salud y equilibrio psicológico.

Como resultado de ese cóctel, se produce un efecto de estrés químico en nuestro cerebro producido por una sensación de amenaza constante, mezclado con el contagio de las emociones negativas que absorbemos de los demás. Esto produce un único y perseverante deseo: escapar.


¿Qué hacer para proteger un buen nivel de energía?


Lo ideal sería poder alejarnos de esas personas roba-energías. Sin embargo, esto es sólo un eufemismo, porque no siempre podemos simplemente alejarnos.

Un buen libro que recomiendo sobre este tema es: “Contagio Emocional” de Elaine Hatfield, John Cacciopo y Richard Lapson.

Ellos, nos explican que lo mejor en estos casos es aprender a ser “impenetrables” a este tipo de personas tóxicas, con el fin de proteger nuestro bienestar a nivel físico y emocional.

A continuación, te propongo ideas para lograrlo


4 claves para salvaguardar tus energías:


Veamos cuáles son los mecanismos de defensa con los que podés contar para ayudarte.


1- Entrenáte en “desactivar” el impacto que tienen sobre vos, repitiendo para vos y a manera de mantra:

“NO consumirán mis energías, NO lo permito”.


2- Aprendé a decir “NO”, sin cuestionarte ni sentirte mal por hacerlo, ¡recordá que es una forma de protección! Es una estrategia simple y efectiva. Cuanto más lo practiques, más fácil te resultará.

¿Cómo hacerlo?: indícale a tu vampiro emocional “que no tenés tiempo para escuchar sus críticas, que te negás a ser receptor de rumores y que te negás, sobre todo, a ser maltratado/a de cualquier manera posible”.


3- Racionalizá. Existen personas que poseen la obstinada costumbre de hablar siempre, de cosas negativas, de lo mal que los trata la vida, de sus penas y dolores.

¿Cómo detenerlas?: racionalizando con asertividad (asertividad es comunicar y defender tus derechos y/o ideas de manera adecuada y respetando a los otros) Ejemplos.: “qué te parece si en lugar de quejarte reaccionás contra todo lo que no te gusta”, “me gustaría que por solo una vez, me hablaras de cosas positivas”.


4- Visualizá. Imagináte un globo o burbuja alrededor tuyo como un "escudo protector energético", y repetì:

“Estoy protegido de cualquier ataque síquico.

Estoy protegido de toda energía negativa.

Estoy protegido ante cualquier daño."


Lo ideal sería, poder rodearnos constantemente de personas que nos brinden equilibrio y felicidad, pero, puesto que no siempre es posible, aprender a manejarnos con esos “vampiros energéticos” que se nos cruzan en la vida, es importante, siempre con madurez y respeto y con la total firmeza y confianza de saber lo que querés para tu vida.


Cada uno de nosotros debería tomar conciencia de sus propias necesidades, conectar con su interior y decidir cómo quiere y necesita vivir, para evitar que otros sean parásitos en nuestras propias vidas.


“Si alguien busca un lugar para echar su basura, que no sea tu mente” -Dalai Lama-

00 €


90,00 €


90,00 €












4 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo