¿VIVIS EN EL PRESENTE?

Seguramente alguna vez has oído la frase: “En mis tiempos…” como si ya esa persona no viviera, o si sólo hubiese existido mientras tenía ¿cuántos?: 20/30 años o, como si su tiempo hubiera terminado, sin embargo, ¡está viva!

Su tiempo, tu tiempo y el mío es aquí y ahora: ¡En el presente! Ni ayer, ni mañana. Es HOY, ahora

¿Por qué entonces, nos anclamos en el pasado sin darnos cuenta que lo que realmente existe es el presente?

¿Por qué seguir aferrado a un amor que ya no está, o a un trabajo que nos gustaba pero que ya no es parte de nuestra realidad o una casa en la que ya no vivimos?

¡¿Y mientras!? Mientras, se pierde la magia del hoy, del presente, peor aún no se disfruta y se vive en piloto automático.

Vivir anhelando un pasado que ya no existe nos crea angustia y depresión. No nos permite disfrutar del presente ni valorar cada etapa de nuestra vida, estamos en modo “inercia”, divorciados de todo lo que nos rodea, lo que nos sucede y olvidando conectar con nosotros mismos.

Aquí y ahora: ¡Hoy es lo único que realmente tenemos!

Pero cuidado, vivir el presente no significa dejar de lado los proyectos o sueños por realizar o despilfarrar nuestro dinero como si se tratase del “fin del mundo”. Tiene más que ver con una decisión interna de disfrutar lo que se tiene.

No dejar que la vida suceda a tu alrededor, como si no estuvieras invitado a ser parte de ella, esta sería la premisa ya que desvalorizar nuestro tiempo es desvalorizar nuestra vida. Todos tenemos 24 horas, como un cheque en blanco, qué hacemos con él depende de nuestra decisión de ser protagonista o no.

El pasado es pasado:

Y hay que ¡asumirlo! Cambiar nuestro pasado desde ya que es imposible. Pero veámoslo desde otro punto: ¿qué me enseñó?, ¿me ayudó a madurar, a crecer como persona? ¿qué aprendí a valorar?

Ok, te propongo aceptarlo, abrazarlo e inclusive agradecerle porque gracias a él, hoy estás aquí.

¡¡Bien!! Ahora tené en cuenta que tu futuro se verá marcado por el aquí y el ahora. ¿Cómo?: Aprovechando para aprender lo que tu pasado te enseñó, decidiendo tomar el timón de tu barco para ponerlo rumbo al deleite de la vida, siendo mejor persona ahora y redirigirte a tu futuro, re ubicándote en tu presente.

«Siempre hay que saber cuándo una etapa llega a su fin. Cerrando ciclos, cerrando puertas, terminando capítulos; no importa el nombre que le demos, lo que importa es dejar en el pasado los momentos de la vida que ya se han acabado» -Paulo Coelho

¡El futuro también se planifica en el hoy!

¡¿Cómo?!

Veamos: es natural e inherente al ser humano planificar su futuro, querer mejorarlo o modificarlo y muchas personas no dejan de pensar y re pensar en cómo lograrlo causándole estrés, angustia y preocupación.

Sin embargo:

El proceso de planificación sucede en el momento presente:

aquí y ahora y de forma consciente.

Es decir, dedicándole toda nuestra atención a diseñar un plan de acción o trazar los pasos para conseguir un objetivo, sin importar cual. Puede ser la organización de una fiesta, la refacción de la cocina o esa nueva idea que nos ronda en la cabeza. El asunto es brindarle a nuestra planificación la atención plena en el momento presente.

¡Sucede aquí y ahora!

Sugerencia: una vez que hayas trabajado sobre tu proyecto, vuelve a tu presente. Si continúas dándole vueltas y vueltas, tu mente no descansa, se agota, te resta energía vital y una vez más no estarás en el aquí y ahora.

Recordar: el timón de tu barco, está en tus manos. ¿Hacia dónde irás?

Tips para que vivas tu presente:

Agradecer: ¡existen muchos motivos! Desde un simple café con un amigo, un mensaje inesperado, la ducha de cada día… hasta podrías hacer una lista, ¡te sorprenderás!

Disfrutar el momento: es único e irrepetible, ¿¡te lo vas a perder!?

Una tarea por vez: ¿todo junto? Sólo lograrás angustiarte y no avanzar, Respirá y concentráte en un paso a la vez.

Sacar fuerzas de nosotros mismos: “Cuando ya no somos capaces de cambiar una situación…somos desafiados a cambiar nosotros mismos” Viktor Frankl sobreviviente del Holocausto

Desconectar un poco de la rutina: La monotonía nos mata de a poco.

Hacer un stop: desde simplemente detenernos, respirar, disfrutar de un café o meditar son formas de concentrarse en el aquí y ahora y parar un poco nuestros alocados pensamientos, pasear conectados con la Naturaleza, bailar para mover las telarañas de nuestro cuerpo, escuchar música o pintar un mandala.

Tener un propósito: cualquiera, ¿¡Qué importa si es lograr terminar un rompecabezas o alcanzar la cima del Aconcagua? Es tú plan y eso es valioso.

Recuerdo, hace años, conocí un muchacho que quería lograr hacer una caminata en determinada montaña hasta alcanzar su cima. ¡Nunca había escalado! Su propósito era ese y se concentro en lograrlo, se preparó cada día, cumplió con el plan que le entregaron para fortalecer músculos y adquirir la resistencia requerida y allí fue. ¡Lo logró!

¡Sí, lo logró! Porque estaba comprometido con su presente, enfocado en el aquí y ahora, en su propósito. Feliz a su regreso, me dijo: “Esto modifica mi futuro”.

Por si quedan dudas, una última reflexión: “El futuro nos tortura y el pasado nos encadena. He ahí por qué se nos escapa el presente”. Gustave Flaubert (1821-1880) Escritor.

¡Abrazá tu presente! Que no se te escape

Om Shanti

Vero Edye

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